¿Tu perro se aburre al comer? Convierte la hora de la cena en un juego de estimulación mental.

A veces, como humanos, pensamos que darle lo mejor a nuestro perro es simplemente llenar un tazón con la mejor comida y dejarlo ahí. Pero, ¿te has fijado en su cara después de comer? Muchos terminan su ración en segundos y se quedan con una energía acumulada que termina descargándose en el sillón o en tus zapatos favoritos.

Muchos de nuestros compañeros de cuatro patas viven una rutina muy predecible. Salir, dormir, jugar un poco y comer. Pero en la naturaleza, sus antepasados tenían que «trabajar» por su comida. Cuando un perro recibe todo servido en un tazón de plata (literalmente), se pierde una oportunidad de oro para ejercitar su cerebro.

En Biencomelón, creemos que un perro estimulado es un perro feliz y menos propenso a la ansiedad. Aquí te damos 3 ideas sencillas para transformar su cena en una aventura:

1. El famoso «Licking Mat» o Alfombra de Lamer

Untar un poco de comida húmeda o yogurt natural (sin azúcar) en una alfombra de silicona con texturas hace maravillas. Lamer es una actividad que libera endorfinas en los perros, ayudándolos a calmarse después de un día movido.

2. Juguetes dispensadores (Kongs y similares)

En lugar de tirar las croquetas al tazón, mételas en un juguete interactivo. El esfuerzo de hacer rodar el objeto para que caiga el premio mantiene su mente enfocada y su mandíbula ocupada.

3. ¡Escondidillas de sabor!

Si tienes jardín o un espacio seguro en casa, esparce su ración por diferentes rincones. Dejar que use su olfato para encontrar su cena es el ejercicio mental más potente que existe. ¡Terminará cansadito y muy satisfecho!

El compromiso Biencomelón: Proteger a los animales no es solo darles techo y comida, es respetar su naturaleza y darles una vida digna y emocionante. Un perro aburrido sufre; un perro que juega mientras come, ¡es un perro feliz!

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